miércoles, 19 de septiembre de 2012

Errores cuando monto en bicicleta.

Como ciclista dominguero tengo detectados algunos errores que cometo cuando salgo en bicicleta, el problema es corregir estos fallos. Algunos son más importantes, otros menos, pero hay que corregir.

Termino mucho mejor que comienzo.

Esto es algo que me sucede con mucha frecuencia, pero especialmente las pocas veces que salgo con compañía. No tengo localizado si el motivo es que tardo en calentar más de lo normal o que empiezo muy acelerado hasta que cojo el ritmo.

Lo normal es que al comenzar a rodar pase un rato bastante malo a los quince minutos o media hora del inicio. Pero cuando termino la ruta tengo la sensación de que podría haber seguido rodando más kilómetros (tampoco es que haga una etapa de la Vuelta).

No sé mantener el ritmo de pedalada.

Varío bastante el ritmo de pedalada en lugar de ir manteniéndola ayudado por el cambio de platos y piñones, lo cual hace que en las subidas o me quede clavado o lleve una cadencia lenta y forzada.

Aquí hay dos partes:

Soy muy reacio a "meter" el plato pequeño, especialmente en la bici de montaña, no me gusta eso de ir dando pedaladas como un loco y que la bici avance poco. (Necio +1)

No soy previsor a la hora de cambiar y adecuar el desarrollo a "lo que viene". En las cuestas abajo no hay mayor problema para cambiar. Pero en las cuestas arriba entrar mal supone un contratiempo.

A lo primero tengo que ser menos necio y hacer más caso tanto a Fede (con el que comprendí que subir puentes es más sencillo con el plato pequeño) y a Javier que no se cansa de repetirme que de perder un plato prefiere prescindir del grande que del pequeño, que es el que te salva en momentos de apuro. A lo segundo: práctica e ir más centrado en lo que viene.

Mala hidratación.

Bebo poco y solo agua. Por lo que he leído lo normal es beber un bidón (un litro aproximado) de líquido cada hora. Yo, salvo que haga mucho calor, me bebo eso en dos o tres horas y a veces me sobra. De vez en cuando me paro en alguna gasolinera y me bebo un bote de Coca Cola o relleno el bidón, pero en casos excepcionales que coma mucho polvo por caminos o que, como he dicho, el calor apriete.

Tampoco utilizo bebidas isotónicas, de hecho solo la he probado una vez y me dejó la boca con una sensación desagradable, pastosa.

Alimentación ¿Aliquééé?

No suelo reponer fuerzas alimentándome sobre la marcha. Aunque lo normal es que siempre lleve alguna barrita energética, es habitual es que regresen conmigo. Algún día he hecho parada y pincho de tortilla, pero los menos. Cualquier día llega "el tío del mazo" como dice Perico Delgado y me da una pájara de campeonato.



No planifico la ruta.

Yo creo que esto ahora, que no salgo más de 40 kilómetros, no es demasiado importante, pero a veces no sé ni qué dirección tomar y voy improvisando sobre la marcha. Bendita ayuda llevar encima Google Maps en el móvil para cuando me despisto.

Tampoco sé tener en cuenta desniveles, aunque por donde salgo es bastante liso, a la hora de evaluar como va a ser la ruta.

Algún vicio más tengo, seguro, pero ahora no se me ocurren o no me doy cuenta. Los que he puesto parecen sencillos de quitar, sobre todo teniéndolos localizados, pero vuelvo a caer una tras otra.