viernes, 1 de julio de 2016

Junio. Logros y objetivos.

El mes de junio me ha sorprendido sobre lo conseguido con la bici. Parecerá una chorrada, pero ha sido el mes que mejor me he encontrado sobre la bicicleta y que más he rodado dando pedales en mi vida: 631 Km.

Es más estoy escribiendo esto y tengo las piernas locas por salir a pedalear, aunque me reservo para mañana sábado.

En 2011 me compré la bici de MTB con afán de salir esporádicamente (todavía recuerdo la sudada y la asfixia sufrida después de dar pedales los 5 Km. que separan la tienda de casa). Solo en éste mes ya he rodado más que en cualquier año completo anterior. Aunque tampoco es mucho mérito, porque los años anteriores fueron más de salir "de verano azul". En 2015, cuando compré la bici de carretera a final de año, me lo empecé a tomar un poco más en serio. En los seis meses que van de año ya he rodado más que en los cinco años anteriores juntos.

Mi desviación con las hojas de cálculo y los datos.
El caso es que no sé la parte de culpa que tienen los logros de Strava. Nada más rodar la primera salida del mes, que fue la más larga de mi vida, hasta entonces y hasta ahora, con 115 Km. me encontré con los famosos logros trasteando por la web de la app. Leí que había uno para el mes de junio que se llama "Gran fondo" y que marcaba como reto para conseguir alcanzar el objetivo rodar 115 Km. o más en un día. Como acababa de superar esa distancia me apunté, pensando que tendría que repetirlo para lograrlo y que debería estar a mi alcance. Pero no. Me validó la salida otorgando el logro y me sentí como que había hecho trampa.

Y entonces vi otro reto para junio que se llama "Distance challenge" y yo entendí que era para ver la distancia que eras capaz de hacer en el mes. Y me apunté. Y luego leí bien y me enteré de que la meta eran 1250 Km. Algo que calculé no estaba a mi alcance. Pero al poco me llega una notificación de que había alcanzado el 25% del logro. Me piqué. Pensé que al 100% no, pero que igual sí podía hacer en un mes el 50% del logro. Y me puse a ello. Y el último día a finales de la tarde lo superé.

De aquí saco como conclusión la importancia de marcarse objetivos (sean logros de una App, o puestos por uno mismo) y que sean alcanzables. Igual de no haberme apuntado en el reto, y ver la posibilidad de alcanzar al menos la mitad de él, no lo habría intentado y habría rodado menos distancia.

De momento, para julio, ya me he apuntado al reto "Gran fondo" que para este mes hay que cubrir 130 Km. en un día. De aquí en un mes veremos si lo he conseguido. El problema que veo es que mi velocidad media es baja para conseguirlo en salidas de una mañana. Ya veremos...

También me he propuesto salir al menos dos veces por semana. Entre diario con la bici de MTB y fines de semana con la de carretera.

Quiero ir metiendo metros de ascensión poco a poco. Que subiendo me quedo como una rana, aunque llego arriba, y necesito ir ganando en este aspecto.

domingo, 19 de junio de 2016

Por la Vía Verde del Tajuña.

Mi salida de hoy (ayer ya) sábado ha sido a conocer la Vía Verde del Tajuña. Esta vía ciclista (bueno, también es para pasear por ella andando) parte de Arganda del Rey y recorre el antiguo trazado del famoso tren de Arganda, hasta llegar al pueblo de Ambite, con un recorrido de poco menos de 50 Km.

Yo he tomado la Vía a la altura de Morata de Tajuña, después de partir de Parla camino de San Martín, subir y bajar La Nueva y llegar al citado pueblo. Anteriormente había pasado en varias ocasiones por Morata, con idea de llegar a Perales, pero mi habilidad con la orientación había hecho que me perdiese acabando en cualquier lugar menos en el destino.

Hoy no ha sido menos y también me he perdido, dos veces, aunque con menos consecuencias en cuanto al destino. La primera en Morata, en la subida al helipuerto, no ha supuesto más que subir una cuesta de unos 100 metros un poco cabrona hasta que he llegado a la puerta de una finca y me he tenido que dar la vuelta y retomar el camino correcto. La segunda ha sido en un cruce al llegar a Tielmes, en el que en lugar de a la derecha he girado a la izquierda, saliendo a la carretera por la cual he continuado en dirección a Ambite. Eso sí, he pasado por un puente sobre el Tajuña muy bonito del siglo ¿16 ó 17? (no he leído bien el cartel, como los que indican dirección) :-D

La idea era llegar hasta Ambite, pero el cálculo de tiempo me decía que llegaría muy tarde a comer, y con algunas cosas no se juega. Así que en Carabaña, a 55 Km del inicio de la ruta y con otro tanto para regresar, he parado a tomar el café y el pincho de tortilla de rigor y he retornado con idea de no perderme de nuevo y seguir la misma ruta de vuelta. He tomado la Vía Verde bien desde aquí y esta vez he regresado por ella sin problemas hasta Morata.

Bar Paco, en Carabaña. Sitio recomendado para parar.
Buena tortilla de patata recién hecha y parking para bicis en el
exterior. Cada salida que pase, será mi punto de parada.

Se hace tradición parar al café y la tortilla a media salida.

Mis apreciaciones de la Vía Verde:

Hoy, quizá por ser sábado, no había mucha gente. Varios ciclistas, alguno idóneo para chupar rueda un ratito. Padres con críos y alguna persona con el carrito del niño. Es un sitio para ir con más cuidado del habitual con la bicicleta.

El estado en general de la pista es bueno para ir con una bicicleta de carretera, a excepción de zonas en las que la tierra ha invadido un poco la pista de rodaje y hay que tener cuidado con no patinar. Hay dos zonas, una en Carabaña y otra al poco de pasar la A3 por debajo que están muy bacheadas y la bicicleta (y el culo) sufren.

En varios sitios hay unos postes verticales de madera para evitar que pasen los coches. Están puestos dos de ellos en paralelo dejando sitio tanto a los lados como entre los mismos para pasar. En el primero que he encontrado, que parece que los postes están más pegados que los siguientes, he pasado entre ellos más rápido de lo debido y rozando. Si llego a tocar un poco más todavía estoy buscando trozos de la bici y de mi cuerpo por la zona.

Hay zonas compartidas con coches, por accesos a fincas y tierras de labranza, en la mayoría de ellas un coche y una bici pasan justos.

El perfil, especialmente entre Morata y Perales, es un sube y baja continuo, un rompe piernas, pero se lleva bien.

En Morata y en Perales hay que atravesar los pueblos. Aunque hay señalización hay que ir pendiente de ello. Sobre todo si eres un hábil orientándote, como yo.

En varios puntos, sobre todo por la vega, el paisaje es muy bonito.

Algunas cosas sobre la salida y yo:

Llevo un par o tres de salidas que se me sobrecargan mucho los cuadriceps y no doy con la tecla para que esto no suceda, en cuanto a ajustes de la bici. La verdad es que me siento más limitado por esto que por fuerzas en general.

Hoy me he sentido con bastantes fuerzas. De hecho le tenía respeto a subir La Nueva y San Martín con 80 Km. en las piernas y por segunda vez en el día y no ha sido para tanto. Aunque eso lo digo ahora, sentado escribiendo, que cuando toca dar pedales y empieza a picar para arriba entra la risa tonta. Pero aún así, después de subir las yeseras en San Martín, el tramo que va desde aquí a Pinto lo he hecho a un buen ritmo, para lo que es habitual en mi.

La alegría que te llevas cuando paras a desayunar, después de haber hecho los últimos 10 Km sintiendo que flojeabas, y te das cuenta de que el freno de atrás se debió de quedar pillado en alguna frenada e ibas lastrado. Después de soltarlo costaba menos dar pedales xD

La alimentación sobre la bici sigue siendo un gran misterio para mi. Hoy he salido desayunado fuerte, como siempre. Después he comido una barrita de cereales cuando llevaba más de hora y media sobre la bici; luego el desayuno a las tres horas y, de regreso, otra barrita de cereales al llegar arriba de La Nueva aprovechando que había que regar un olivo. El gel ha regresado conmigo, y tampoco he sentido que lo necesitase en ningún momento.

Creo que empiezo a estar enfermo. Ya pongo el despertador muy pronto para salir antes con la bici.

La ruta en Strava para quien le interese:

jueves, 9 de junio de 2016

Ajuste de calas y pedales en la bicicleta

Uno de los ajustes más complejos, desde mi punto de vista, es el de las calas en las zapatillas de ciclismo. Hasta hace un mes yo venía utilizando las calas SPD de Shimano con unas zapatillas de MTB (tanto para montaña como para carretera), y no sé si alguna vez he dejado de hacer pequeños ajustes sin llegar a estar cómodo del todo.

Cala SPD (Izquierda) y SPD-SL (Derecha)
Imagen sacada de blog.wheelies.co.uk

Con el uso continuado de la bici de carretera decidí a adquirir unas zapatillas para este propósito con calas SPD-SL y me puse a buscar documentación de como ajustar correctamente las calas. Toda la información que había encontrado hasta el momento indicaba que había que alinear el eje del pedal con el primer metatarsiano del pie. Pero llegué a un vídeo de Custom4.us en el que explican que es mejor colocar la misma en la línea imaginaria que hay entre el primer y quinto metatarsiano. Como no había mucho que perder lo hice de esa forma y la verdad es que con este ajuste voy mucho mejor sobre los pedales. Supongo que será un cúmulo, además del ajuste, las zapatillas que utilizo son mejores que las anteriores. Además no sé si tendrá algo que ver, pero la superficie de apoyo de la cala SPD-SL es mayor que la SPD.

Línea primer y quinto metatarsiano.
Captura sacada del vídeo, de ahí su baja calidad.

Dejo el vídeo a continuación. La información sobre el ajuste de las calas está sobre el minuto 28, pero el vídeo completo es bastante interesante.


miércoles, 8 de junio de 2016

Nuevos avances

Parece que fue hace nada, pero ya llevaba tres años sin escribir por aquí. Aunque durante un par de años mi actividad ciclista ha estado bastante abandonada, precisamente ahora, desde septiembre del año pasado hasta hoy, es cuando más estoy montando en bici y consiguiendo pequeños logros que para mi son avances importantes.

Esta entrada viene a cuento de que el fin de semana pasado, en mi última salida, sucedieron un par de cosas que se salen de lo normal para  mi cuando monto en bici. Bueno, también es un ejercicio que me sirva como recordatorio cronológico de mi último año, que considero un poco especial.

Antes de nada me gustaría poner un poco en antecedentes: después de restaurar la bici y usarla poco (sigo pensando que fue un tremendo fallo económico liarme con aquél proyecto) estuve un par de años durante los cuales mi ejercicio físico más fuerte era hacer la digestión. En verano del año pasado, 2015, con 107 Kg en mis carnes (y aumentando) y un estado físico superando la línea del deterioro serio de salud y en una cuesta abajo preocupante, decidí que ya estaba bien y que había que dar un giro de 180º a todo esto. Así que después de visitar al médico y ponerme a régimen decidí comprarme una bici de carretera y salir con frecuencia. En base a mi presupuesto (escaso) y a las opiniones que recabé leyendo y preguntando en cuanto a bicicletas de gama baja, me decidí por adquirir por unos 400€ una Triban 500 de Decathlon. Una bici que no es ninguna maravilla pero que cumple perfectamente para lo que yo hago. Que tiene una relación calidad/precio aceptable y que, al fin y al cabo, es la mejor bicicleta que he tenido hasta el momento.

La Triban 500 "dominguera"

Y aquí estoy, casi un año después de empezar con el régimen y a hacer deporte con cierta asiduidad. Un poco de cronología:

Julio de 2015: Peso 107 Kg. (según la báscula de la enfermera 105, pero me da lo mismo dos más que menos) Medicación variada por cuestiones de salud. Ejercicio cero. Comienzo régimen con el objetivo de llegar a los 80 Kg. Los dos litros de Coca Cola que me bebía al día los elimino de raíz en junio. Mejor no hablar de bollos, fritos, etc.

Octubre de 2015: He perdido como 10 Kg. en dos meses. Los dos primeros fueron los más fuertes en cuanto a pérdida, con 5 Kg. por mes y siguiendo la dieta con el único desliz de una onza de chocolate 70% los domingos. Me compro la bicicleta de carretera y empiezo a salir con ella. Mi primera salida fue de 30 Km. y la segunda de 53 Km. Me propongo conseguir hacer salidas de 60 Km. antes de fin de año sin que me suponga un exceso.

Noviembre: Sigo perdiendo peso, ahora a ritmo de entre 2 y 4 Kg mes hasta la fecha de hoy. Hago mi primera salida de más de 60 Km. en carretera sin pretenderlo. Y cansado, por supuesto. Con la MTB es diferente, hacer 30 Km. ya me supone una carga tal como hacerme el doble en carretera.

De aquí hasta febrero de 2016 sigo perdiendo peso con constancia, aunque salgo menos en bici por un resfriado serio que arrastro casi dos meses y algún problema muscular.

Con la primavera llego al objetivo de perder peso hasta los 80 Kg. y me marco como nuevo objetivo llegar a los 75 Kg. Empiezo a salir todas las semanas e intento recorrer más distancia cada vez. Además empiezo a buscar cuestas para subir, que van apeteciendo. Sin casi darme cuenta entre abril y mayo mis salidas en carretera empiezan a situarse alrededor de los 75/80 Km. "cómodamente" Me propongo que a lo largo del verano tengo que estar rodando sobre los 100 Km. por salida, pero para finales de mayo los supero por poco y así sucede en las salidas consecutivas hasta ahora.

Junio 2016: Rondando los 72 Kg. de peso. Sin medicación alguna desde hace tres meses. El régimen ya no lo considero como tal, ahora pienso que es comer "como se debe". Rodando en bicicleta sobre los 100 Km./salida

Mi evolución con la bici. Se aprecia el incremento notable en mayo, no sé debido a qué, la verdad.

Mi próximo objetivo a corto plazo es seguir rodando entre 100 Km. y 120 Km. por salida. Más es complicado por el factor tiempo. También me gustaría intentar hacer una Brevet de 200K para primavera del 2017. Aunque esto es un poco ideológico. Desde el desconocimiento, creo que en una prueba así la influencia más importante es la de la cabeza, y no sé si tengo esa fuerza de voluntad.

Realmente tengo varias experiencias nuevas que me han ido sucediendo con la bicicleta a lo largo de todos estos meses y que han acarreado, en algún caso, necesidades que antes no eran tales, como alimentarme en las salidas (alguna pájara considerable me abrió los ojos), comodidad sobre la bici, o equipación. 

Como indicaba al principio de toda esta chapa que estoy escribiendo, en la última salida que hice, la de más longitud y duración hasta la fecha (aquí en Strava) me sucedieron un par de cosas que se salieron de lo normal.



En primer lugar, salvo dos o tres veces que he compartido ruta con amigos, siempre salgo solo. Soy consciente de mis limitaciones, especialmente mi lento ritmo en subidas, y no me gusta que la gente me espere. Pero en esta ocasión, y debido a mi torpeza al equivocarme en una rotonda y variar mi ruta prevista, me situé a rueda de un grupo de cinco ciclistas que iban a un ritmo muy similar al mío y me acoplé en esa dirección, que ya conozco y es parte de mis rutas habituales. Estuve con ellos rodando casi 20 Km. hasta que tomaron el camino de regreso y yo seguí. La verdad es que llevaban un ritmo bastante constante subiendo, bajando o llaneando entre los 20 y 25 Km/H, supongo que lo da la experiencia de salir habitualmente en grupo. A mi me suponía ir algo frenado en bajada y llaneo, pero en subida mantenía la velocidad, algo que no me sucede habitualmente. Fue agradable circular con más ciclistas y tener que ir midiendo ritmo.

La segunda fue que me alimenté, por primera vez, sobre la bici circulando. Normalmente suelo hacer una parada de cuarto de hora o poco más cuando llevo el 60% de la ruta hecha. Me alimento y sigo. En esta ocasión cuando llevaba algo menos de 40 Km. noté que necesitaba ingerir alimento y di cuenta sin parar de una barrita energética. Aprecié que comer en una zona de sube/bajas no es buena elección y me lo apunto para la siguiente. Luego la parada tradicional para el café y, a falta de 20 Km para finalizar noté que iba justo y me apreté un gel, que me puso a vivir, la verdad.

La cara que se te queda
después de parar a tomar el café
Quizá sean cosas muy nimias, para mi son pequeños hitos.

De estos once meses, casi un año, he sacado varias conclusiones:

  • La dieta funciona. Con unas premisas: ir al profesional a que te guíe (médico) y dejarse de chorradas de la dieta de la pera limonera, las alcachofas sensitivas cuánticas o cualquier cosa que leas en cualquier blog de internet. Ser constante y seguir la dieta.
  • No he pasado hambre, es más, ingiero más cantidad de alimento con la dieta que antes.
  • No es difícil hacer dieta, solo hay que acostumbrarse a cambiar los hábitos. La freidora por la cocción. La plancha por los empanados.
  • En bicicleta la constancia da resultados y premios. Sin dame cuenta he pasado de salidas en las que acababa muerto con 30 Km. a rodar más de 100 Km. Lógicamente acabo cansado pero con la sensación de que, si quisiese seguir rodando más, podría hacerlo.
  • Puntos que yo antes tenía como críticos (esa rotonda al final de una subida que llegaba sacando la lengua y me tenía que parar a respirar, si llegaba, ese puente sobre las vías del tren o esas subidas con paradas a mitad) ahora llego, los supero, y sigo sin enterarme. Subidas, como la de Chinchón o La Nueva, que hace unos meses habría echado pie a tierra sin dudarlo, ahora sigo dando pedales y la satisfacción de llegar arriba supera el esfuerzo realizado.
  • Si buscar consejo para comprarte una bici lee mucho y pregunta, pero relativiza lo que puedas ver en foros y redes sociales. Siempre hay el típico comentario "por XXX€ euros más tienes esto que es muchísimo mejor". Y es cierto. A más pasta más calidad en la bicicleta. Pero la pregunta es ¿realmente lo necesitas? ¿te vas de presupuesto? Tengo claro que mi bicicleta no es para hacer recorridos grandes, pero para un ciclista dominguero con salidas en torno a lo que hablo, cumple por el momento.

Al final este texto ha quedado un poco extraño. Yo mismo no sé si es más sobre bicicleta o sobre lo que he hecho este último año en cuanto a cuidado de salud o sobre qué va. Pero como es para mi y lo leemos cuatro gatos, pues así se queda.