viernes, 3 de agosto de 2012

Restaurando la bici (II): Limpieza

Hoy ha tocado limpieza de la bicicleta. Para ello primero he retirado todos los componentes que voy a sustituir: cables, fundas, las abrazaderas de los cables, las zapatas y el sillín. Luego me he llevado la bicicleta a un lavado con pistola a presión de coches (sí, ya sé que no se debe dar con esas pistolas a presión) y, cuatro euros de agua después, algunas partes brillaban y todo.

La bicicleta después del lavado

Hay zonas que tengo que limpiar con algún producto para quitar la grasa y frotar un poco pero, en general, ha quedado mucho mejor de lo que auguraba su aspecto inicial.

Después de la limpieza la de cal y la de arena. El freno delantero, que estaba agarrotado, funciona correctamente una vez limpia la suciedad que acumulaba. Así que por ahí no hay incremento en el presupuesto. Pero la maneta de freno que está oxidada hay que sustituirla. La parte oxidada no deja trabajar al tensor del cable y me da la impresión de que en una frenada puede partirse. Así que, por 23€ que cuesta la pareja de manetas, no voy a ir intranquilo por si se rompe en plena frenada.

Después de la limpieza he visitado una tienda de bicicletas que han abierto hace poco cerca de mi casa y he dejado encargadas las dos cubiertas y las manetas. Las cubiertas van a ser unas Michelin Dynamic Classic, no son las mejores pero tampoco las más caras y además tienen un aspecto retro que va a quedar muy bien con el conjunto. Cuestan unos 13€ cada cubierta más la cámara, que será sobre los 4€ por unidad. Ya de paso he comprado los cables para los desviadores a 2€ cada uno.

Por cierto, menuda diferencia de trato, a positivo, de la persona que me ha atendido respecto a grandes superficies como Decathlon. Se ha ganado un cliente.

Siguiente capítulo: lijado y pintura, que se hace inevitable.